Como dije en el antiguo hilo...Cuando comencé Infectus, fue mas un reto que otra cosa. Ver como alguien habia empezado a dar forma a una pequeña idea, y que había acabado por crear algo tan grande. Quería apuntarme al carro y ver hasta dónde era capaz de llegar. Busqué una idea "original", algo que me convenciera y ponerme a escribir. Nació Infectus. Mi primer escrito por asi decirlo. Antes no había escrito nunca, salvo un par de historias ultracortas que no pasaban de la veintena de lineas. Cuando al final, bastante agotado de ideas, finiquité Infectus, no quedé del todo satisfecho. Bien por que sabia que me había dejado muchas cosas en el tintero, bien por que sabia que podía haber hecho mucho mas. Para los que aún no lo sepan... soy un jodido perfeccionista. Pero a la vez vago, muy vago. A si que es bastante incompatible pero bueno xDDD
A donde quiero llegar, cuando leo los comienzos de Infectus, me avergí¼enzo de mi mismo, por que lo veo muy, muy cutrecillo. Vale que soy amateur y demás, pero me doy cuenta de que a medida que he ido escribiendo esta historia, he ido madurando en mi estilo de escribir (del cual aun pido perdón por ser tan.. "raro"). Me dispuse a revisarla, a volver a escribir sobre todo el principio, cambiando muchas expresiones, muchas formas de decir las cosas que no me gustaban... y volvió. El gusanillo de esta historia. El escozor de no haber exprimido bien la mente para sacar hasta el ultimo jugo.
Por eso hoy tomé la decisión que mi vagueria me impedía tomar. Y la hago publica para no arrepentirme. Vuelvo a escribir Infectus. Pero a lo grande, no solo revisarla. Desde el comienzo, espero que bien hecho. Y con nuevas tramas entre medias, nuevos personajes, nuevos escenarios y bastantes sorpresas con las que alargar bastante mas la historia, dándole la profundidad que le tenia que haber dado desde un principio. Además, pienso que así puedo hacer atractiva la historia no solo a los que no la hayan leído, si no invitar a mis amigos del foro que me hicieron la persona mas feliz, a volver a leerla. Y a los nuevos lectores, tan solo pedir paciencia cuando tarde en escribir. La antigua versión será bastante distinta de esta, y solo por impaciencia no creo que sea cuestión de estropear el trabajo final ¿no?. PD: Se me olvidaba decir que estén atentos a la historia los seguidores de la IA, pues se va a profundizar
mucho en esta versión... Un saludo a todos, y de nuevo gracias por estar aqui.
EDITO: Tras el largo tiempo que lleva esta historia online, con caidas de foro incluidas en las que dejan de funcionar algunos caracteres y un porrón de comentarios para algunos molestos entre medias y visto que tengo
tengo el primer capítulo totalmente corregido, maquetado para su impresión tanto en formato libro como en A4 y preparado para dar guerra. Lo podéis descargar desde
AQUI.
EDITO2: He preparado un pequeño cuestionario ahora que se ha terminado la historia, para conocer al detalle vuestras impresiones
http://www.somosleyenda.com/index.php?topic=4218.2475INFECTUS: Iterum. Infectados de nuevo.
Algunos derechos reservados:
Acto 1Despiertas en la oscuridad mas inescrutable. Tu mente empieza a ponerse en marcha, mientras te revela un terrible dolor de cabeza. Llevas instintivamente tus manos hacia la parte donde parece te insertaron un tambor, y descubres un enorme chichón, con tu corto cabello manchado de lo que seguramente sea sangre seca. Estás totalmente confundido, e intentas recordar que te ha pasado. Nada. No tienes ni idea del golpe. Pero piensa detenidamente, recuerda algo, lo que sea. Echas tu mente atrás, y no consigues ver más de lo que ven tus ojos. Negro. Oscuridad.
Nada.
Tranquilo, cálmate. Empieza por cosas básicas ¿Cómo te llamas? ... La impotencia te empieza a acosar y provoca que comiences a alterarte. No recuerdas tu nombre.
¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Cuál es mi aspecto? ¡Tengo que recordar algo!. Pero no lo consigues, te sientes solo y abrumado. Aprietas aun mas la cabeza con tus manos, en un inútil esfuerzo de obligar a tu mente a recordar. Nada, pero poco a poco te enfrías y recuperas la calma. Tienes que actuar, tu mente no quiere colaborar pero aun tienes tu cuerpo. Haz algo, explora. Estás sobre lo que parece una cama, bastante mala por cierto. Mueves las manos y tocas la pared a tu izquierda, a si que bajas tus pies al suelo y comienzas a incorporarte. Pero de repente, algo te lo impide. Te golpeas la cabeza contra una barra metálica que te deja unos segundos aturdido.
- ¿Ã‚¡Se puede saber que?!
Levantas las manos, y se topan con un techo extrañamente bajo... no, espera. Es un enrejado metálico y elástico...
¡La leche, estoy en una litera! Maldices tu ineptitud y con cuidado vuelves a incorporarte. A pesar de que ya ha transcurrido un buen tiempo desde que despertaste, tus ojos no se han acostumbrado a la oscuridad que te rodea. Es absoluta, y no consigues apreciar nada a tu alrededor. Empiezas a temer lo peor, y no hay nada que pueda probarlo contrario.
¿Es que... acaso soy ciego? Sientes como tu estómago se encoje del miedo. Te sientes confundido, piensas que eres capaz de recordar lo que es ser ciego pero no tienes ningún dato sobre ti.
Bueno, un momento. Hace un momento dije algo ¿qué idioma era? - Hola... estoy en mitad de ningún sitio y no veo nada... - Que te aspen si eso no es español. Bien, ya sabes algo. No sabes si es el primer paso para recordar cosas sobre ti o es simplemente un dato más de tu cerebro que no se ha borra...
- Ve..sgss...triug...
Del susto te da un vuelco el corazón, y saltas hacia atrás. Trastabillas y tu espalda golpea con una pared, acabando por caer de culo. Segundo susto del día. Tienes una mano directamente sobre el corazón, y notas como palpita a toda velocidad. Hay alguien aquí contigo, no has entendido bien lo que ha dicho pero parecía en problemas. Las palabras se ahogaban en su garganta. También caes en la cuenta de que estás en una habitación pequeña, o al menos estrecha. Pero tu atención vuelve inmediatamente a la presencia que te acompaña.
- ¿Quién está ahí?
Silencio.
- ¿Hola? Esto... No veo nada ¿dónde estás?
Un leve quejido te revela el paradero de la persona. Viene de arriba, en la litera. Debe estar sobre el colchón... Te incorporas lentamente, y levantando las manos hacia delante, intentas tocar el mueble de la cama. Avanzas despacio, hasta que tus manos rozan una tela. Sigues la pista y empiezas a palpar el colchón superior. De repente tocas algo caliente y blando. Es su mano, y por acto reflejo traes de vuelta la tuya. Sin embargo has notado que no era normal, estaba demasiado caliente ¿fiebre? y extrañamente hinchada... Además, empiezas a notar un olor nauseabundo del cual no te habías percatado hasta ahora. Es tan intenso que no te explicas como lo has podido ignorar. Es una mezcla tan repulsiva que no consigues distinguir ningún olor, solamente te provoca náuseas y arcadas.
- Amigo... ¿estás bien? - preguntas sin tener idea aún de lo que sucede, y aguantando las ganas de vomitar.
- Grrssaasff... - Oyes unos gargajos acompañados de una tos muy fea, como si se estuviera ahogando. Te repugna, pero eres paciente. Ahora mismo puede ser la única persona que te pueda dar una respuesta. Oyes como vuelve a intentar hablar - Vete...
- ¿Cómo? - Preguntas, pero lo has oído perfectamente, dijo que te fueras.
- Aaagh.. mierggg - Mas toses y gargajos. Apenas le entiendes - ...fectado grsoff ... vete... ¡aaaghh...!